"La Mano que prende la Hoguera" ,por chino barbieri.
(Drama cultural vernáculo)
Ayer en el programa de Maurito, el eterno sonriente "mano dura" argentino y bonaerense Ruckucu, habló de inseguridad. Expresó la necesidad de tener una fuerza especializada en secuestros argumentando: "no es lo mismo un chorro común que un secuestrador" y dando por sentado que el Gobierno de la Pcia. de Buenos Aires no tiene fuerzas especializadas en la materia.
Por otro lado, las declaraciones de la diva televisiva emitidas en el mismo programa y aprobadas por Ruckucu, hablaban de la terrible inseguridad reinante, con aire perplejo, casi en estado de desgracia permanente, puntualizando que el Gobierno Nacional es enojoso a la hora de hablar del tema.
El primero, Ruckucu, fue responsable de la runfla policial durante sus años de gestión como gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Impulsó la pena de muerte para los chorlitos, pero no removió de sus cargos a los 400 miembros de la bonaerense ligados a la Dictadura Cívico Militar 1976-1983; es decir, verdaderos matadores.
Con socios políticos como el "comisario hamburguesa" (condenado por tortura, secuestro y otras delicatesen) y el "aspirante" a presidente de Lomas de Zamora; el hombre de la sonrisa fácil y la mano dura hace foco en el "ciudadano pobre", ignorando el medio ambiente condicionante en el que se desenvuelven los sectores vulnerables de la sociedad.
Tanto Ruckucu como Su, exponentes de un estilo de vida descontracturado, hablan de delincuencia pero no de la miseria sembrada sistemáticamente a lo largo de 35 años en Argentina por políticas económicas saqueadoras, arrasadoras y prostituyentes, tan defendidas por ellos.
Dicen: "hoy te matan por dos pesos", pero callan que Argentina durante de 30 años careció de pacto social alguno, y que quienes mataban no eran ni siquiera juzgados. Recién ahora se abre la causa Circuito Camps, Contraofensiva, hace menos de un año la causa de la Unidad 9 del penal de La Plata, íconos del terror de estado en la provincia de Buenos Aires. ¿Cómo esperar que los sectores más vulnerables de cualquier sociedad valoren lo que estado argentino despreció: LA VIDA.
Su y el Duque de la sonrisa holliwoodense, hablan de que hay que hacer algo con la inseguridad pero se niegan a tomar como una acción regenerativa del tejido social en estado de derecho "la bajada del cuadro de Videla" ordenada Néstor Kirchner, la decapitación de la cúpula de la Bonaerense hecha por Arslanián, o la decapitación del comisariato de la Federal realizadas por Garré.
Hablan de los muertos por secuestros extorsivos y callan los muertos por gatillo fácil. Hablan de secuestro y callan la complicidad policial manifiesta por cada familiar de las víctimas en todo medio que los quiera oír.
La diva viva que se hace la gila es otra activa militante de la pena de muerte; pero sólo con los pobres. Su, "campeona del mundo" en casarse con personajes de guante blanco que la han involucrado en distintas causas judiciales como el contrabando de autos, fue socia del sacerdote condenado por abuso sexual, pero suelto "por esas cosas de la vida que Ruckucu no comenta"; el Padre Grassi; y socia además de Galimberti, acusado por el establishment de ser secuestrador en los 70.
Hablar de Policías Especializados en secuestros con competencias diferenciadas de quienes persiguen chorros como dice Ruckucu, suena más a Encubrimiento Organizado Institucional que a solución. Omitir su opinión acerca del mando civil o policial de Asuntos Internos es insalvable.
Hoy Ruckucu no es importante en el escenario político argentino. Tal vez nunca lo fue. Pero, tuvo su parcela de poder y es saludable no perder de vista sus apreciaciones. Fue él uno de los firmantes del decreto de "aniquilamiento" de quienes la Dicatadura denominaría más tarde "el enemigo apátrida" en 1975.
Escondiendo sus intereses mediante la inseguridad jurídica que nos han proporcionado por años, el genocidio planificado, la política económica de exclusión que nos llevó a la ruina social y moral y realizando declaraciones altisonantes, los más rancios conservadores de la derecha vernácula reniegan del presente y añoran melancólicos los tiempos que no volverán. A cinco años de la vigencia de las "Leyes Blumberg" en la provincia, podrían disculparse del fracaso de las mismas.
El desprecio por la vida ha sido constante. Creer que Ruckucu pueda conmoverse por la seguridad de cualquier persona cuando no lo ha hecho en sede judicial en causas por crímenes de lessa humanidad, como lo es la desaparición de 20 obreros de la Mercedes Benz, es pornográfico.
En cuanto a Su, haciéndose la tonta, aveces la bruta y otras veces la santa, se equivoca siempre para el mismo lado, inevitablemente el derecho.
En todo caso, ambos parecen tratar de friccionar piedras para lograr la chispa que encienda la hoguera de la Santa Inquisición; célica liberadora de pobres pecadores impuros. Pero como sus camaradas, sólo encendieron la hoguera de sus propias vanidades.
Chino.
27.9.11

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