Ir al contenido principal

LOS BARBAROS EXISTEN Por Julio Fernández Baraiba

LOS BARBAROS EXISTEN

Por Julio Fernández Baraibar*


¡Qué apretada que le pegó Cristina al próximo gobierno!


Fue el discurso de una mujer de Estado. Mujeres de Estado fueron Isabel la Católica, que unió los reinos de España y proyectó su idioma sobre el ancho mundo; Isabel de Inglaterra, la hija bastarda que convirtió su reino en una nación poderosa; Cristina de Suecia, la última Vasa que impuso en su helado país la idea de Columna regni sapientia, “la sabiduría es el pilar del reino”. O Catalina de Rusia que proyectó su atrasado y extenso mundo en el siglo de las luces.

Y en nuestros días hay pocas para comparar: Thatcher “the Bloody”, quizás. Sé que suena desagradable, pero amaba a su país como CFK ama al nuestro, al suyo. No amaba, es cierto a su pueblo, pero la ajada grandeza de Bretaña fue su única tarea.

Y no hay muchas más.

Dos veces en mi vida me sentí cerca, identificado hasta conmoverme, con un presidente.

El primero fue Perón, durante ese escaso año que gobernó. Tuve la suerte y el honor de estar sentado frente a él, a mis veintipico años, y sentir en la boca del estómago la sensación de que la Historia me hablaba.

La otra es esta hermosa mujer que tenemos de presidenta. Su firmeza, su claridad intelectual, su voluntad de diamante y la convicción íntima y profunda de hablar en nombre de un pueblo y su destino me dejaron hoy la impresión de que la Historia comenzaba a expresarse a través de ella.

Esta mujer no jode. Habla en serio.

Y los enanos, los miserables paniaguados de nuestro módico Ciudadano Kane, la estólida oposición de vuelo de gallina pretenden hablar de corrupción porque un vicepresidente les expropió los fondos de jubilación y disimulan indiferentes la opus magna de la corrupción que ha sido nuestra deuda externa en general y en particular la armada por los savonarolas laicos del radicalismo, estúpidos incapaces de gobernar si no es en provecho de las finanzas internacionales.

Hoy, en un momento difícil para nuestro presente y, sobre todo, nuestro futuro apareció una giganta. No la de Baudelaire, a la sombra de cuyos senos quería dormir, “como la aldea al pie de la montaña”, sino la mujer de hierro cuyos pies se hacen firmes en la tierra y sus brazos cobijan multitudes.

Esta mujer hoy distribuyó serenidad, impuso cordura, denunció la barbarie extranjera y la complicidad de la magistratura. Hizo actual el iluminado poema de Cavafis:

-¿Por qué esta inacción en el Senado?

¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?

Porque hoy llegarán los bárbaros.

¿Qué leyes van a hacer los senadores?

Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

Dejó establecido un legado para los gobiernos que le sucedan: nunca más los argentinos nos entregaremos a la voracidad del capital financiero, el interés compuesto y las comisiones por nuestra sangría.

Hoy Cristina Fernández de Kirchner dejó en claro que los bárbaros existen y que se han levantado murallas de voluntad y firmeza para evitar que se repita la exclusión de la inmensa mayoría de nuestro pueblo.

Su voz fuerte y clara unió a los hijos de San Martín y Perón.



17 de junio de 2014
Skype: julio.fernandez.baraibar
Mas de este autor...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cristina Fallaras: "La verdadera historia de Rodrigo Rato" (el final te ...

Agustín Rossi "para el recuerdo"

Agustín Rossi "para el recuerdo"